Lo más habitual es que los trabajadores reciban una contrapartida dineraria a cambio de la prestación de sus servicios en la empresa, pero existe otro tipo de remuneración diferente al dinero físico; hablamos del salario en especie.

En este artículo vamos a qué es el salario en especie, cómo se contabiliza en la nómina, cómo impacta en la cotización y algunos ejemplos.

¿Qué es el salario en especie?

A este pregunta podemos responder con esta definición: es la parte del salario que la empresa presta en forma de servicios y beneficios al trabajador y que con no forman parte del salario base.

La existencia o no de salarios en especie viene determinada en los convenios colectivos, normas legales o acuerdos entre la empresa y el trabajador.

La ley también hace mención al salario en especie, recogiéndolo en el artículo 26.1 del Estatuto de los Trabajadores, donde ya nos da un límite para su cuantía al traducirla en dinero.

Definición según el Artículo 26.1 del Estatuto de los Trabajadores

“Se considerará salario la totalidad de las percepciones económicas de los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación profesional de los servicios laborales por cuenta ajena, ya retribuyan el trabajo efectivo, cualquiera que sea la forma de remuneración, o los períodos de descanso computables como de trabajo. En ningún caso, incluidas las relaciones laborales especiales a que se refiere el art. 2 de esta Ley, el salario en especie podrá superar el 30 por 100 de las percepciones salariales del trabajador ni dar lugar a la minoración de la cuantía íntegra en dinero del salario mínimo interprofesional.”

Lo que nos está diciendo este artículo que el salario en especie nunca puede sustituir de manera completa al salario dinerario (al menos, en el caso de los asalariados por cuenta ajena), ni puede formar parte del salario mínimo interprofesional, es decir, que si un trabajador está cobrando solo el SMI, parte de esa cantidad no puede ser la equivalencia monetaria de un salario en especie.

▷ Características del salario en especie

La ley también estipula una serie de características que debe cumplir el salario en especie para considerarse como tal, es decir, no todos los complementos que aparecen en nuestra nómina tienen consideración de salario en especie.

Así, los salarios en especie deben cumplir estas características:

  • Tal y como dice el Estatuto de los Trabajadores, la cantidad del salario en especie no puede superar el 30% del salario total del trabajador.
  • Serán beneficios en forma de bienes, derechos o servicios siempre para fines particulares. Estos tendrán un precio inferior al normal del mercado o serán gratuitos.
  • La remuneración en especie debe poder ser cuantificable, igual que el salario monetario.
  • El salario en especie no puede imponerse por parte del empresario, por lo que el trabajador tiene derecho de aceptar o no este tipo de retribución o solo a aceptar una parte de la misma.

Además, para que un salario se considere salario en especie debe retribuir los servicios prestados por el trabajador, de manera que si no es una retribución si no un medio que se entrega al trabajador para que este puede hacer su trabajo o una compensación por los gastos en los que incurre por trabajar, ya no estaríamos hablando de salario en especie.

Por ejemplo, si el coche de la empresa solo se usa para el trabajo en sí y los servicios que se prestan para la empresa, no sería un salario en especie. Pero si por el contrario, el trabajador dispone del coche de empresa para su uso particular fuera del horario de trabajo, entonces sí que sería un salario en especie.

Se debe indicar y cuantificar el salario en especie en la nómina, de manera que esta indique la totalidad de las retribuciones, monetarios o en especie, señalando el valor económico de cada de una de ellas. Además, el salario en especie deberá ir desglosado, si se reciben varios tipos, indicando el valor de cada uno de ellos.

Tratamiento contable del salario en especie

Por supuesto, la empresa debe contabilizar el salario en especie de la nómina en los asientos y cuentas contables según el tipo de salario en especie que se reciba. Por ejemplo, si la retribución en especie es un vehículo (un bien adquirido para su entrega posterior al trabajador), se contabiliza como anticipo de la retribución. Si es un servicio producido por la empresa, como el uso del comedor, se contabilizará como ingreso por servicios al personal. Si es un bien o servicio objeto de la actividad propia de la empresa, se contabiliza como venta, etc.

Este sería el asiento contable tipo que englobaría los diferentes salarios en especie:

Registro Contable – Libro Diario Debe Haber
(640) Sueldos y salarios

xxx

(649) Otros gastos sociales

xxx

a (460) Anticipos de retribuciones

xxx

a (755) Ingresos por servicios al personal

xxx

a (70_) Ventas

xxx

a (282) Amortización inmov. material

xxx

Cotización y retención en el IRPF del salario en especie

El salario en especie se considera un rendimiento del trabajo y eso significa que esta retribución en especie está sujeta al IRPF, por lo que los trabajadores deberán declararla en su correspondiente declaración de la Renta y la empresa practicar las retenciones pertinentes del IRPF.

Respecto a la cotización del salario en especie, la ley es muy clara; todas las retribuciones percibidas por el trabajador (lo que incluye el salario en especie) forman parte de la base de cotización de a la Seguridad Social. Pero, ¿cómo se reflejan estas retribuciones en especie en la base de cotización cuando no son dinerarias?

La respuesta es “sencilla”, los pagos en especie deben traducirse a dinero, esas cantidades serán el coste medio que supongan para el empresario estos beneficios del salario de los trabajadores, excluyendo los siguientes casos:

  • Prestación de servicios de educación a hijos de empleados.
  • Uso de vivienda o no de la empresa o la utilización o entrega de vehículos.
  • Préstamos concedidos a los trabajadores con tipos de interés por debajo del legal del dinero.

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La retribución en especie en el caso de los autónomos

Hay un tipo de autónomo que sí puede recibir retribuciones en especie, se trata de los administradores societarios, cuyas cuotas a la Seguridad Social pueden ser satisfechas por la empresa que administra, lo que constituye una retribución en especie, que además está sujeta a ingreso a cuenta por el IRPF.

▷ Retribución en especie en el cálculo de la indemnización por despido

Puesto que el salario en especie forma parte de la retribución del trabajador, cabe preguntarse qué ocurre con esta retribución en especie y la indemnización por despido, si se debe o no tener en cuenta.

De acuerdo a la ley y al artículo 26.3 del Estatuto de los Trabajadores, el salario en especie debe incluirse en el cálculo de la indemnización por despido. Para ello, los salarios en especie que reciba el trabajador deben cuantificarse económicamente. Diferente jurisprudencia computa solo la disponibilidad de bienes, usos y servicios proporcionados por la empresa que:

  • Estén suficientemente objetivizados y concretados.
  • Sean susceptibles de valoración precisa.
  • Que tengan entidad y sustantividad propia.
  • Que se entreguen como retribución del trabajador

El salario en especie y el SMI

Como ya comentamos al comienzo de es artículo, el artículo 26.1 del Estatuto de los Trabajadores establece que el salario especie no puede minorar la cuantía total del SMI, es decir, que el salario en especie que una empresa pague a uno de sus empleados no puede nunca formar parte de la cuantía del salario si este es el SMI.

Por ejemplo, si cobramos los 900 € justos que son ahora el SMI y nuestra empresa nos paga además en especie la comida mediante un talonario de cheques restaurante por un valor de 100 €, el total de nuestro salario debería reflejar 1.000 €. No podría ser 900 € y dentro de esa cantidad contabilizar los 100 € de los cheques restaurante, ya que entonces estaríamos cobrando 800 € más los 100 € del salario en especie para comida y esto la ley no lo permite.

Así, al trabajador que solo cobra el SMI, su empresa podrán ofrecerle mejoras en especie, pero estás no serán parte de la cantidad total del SMI.

Los salarios en especie no pueden ser nunca superiores al 30% del salario total del trabajador. Tampoco pueden minorar la cuantía total del SMI. Son, en todo caso, una mejora de la retribución en metálico que entrega la empresa a sus trabajadores en forma de prestación de ciertos servicios y beneficios

Ejemplos de sueldo en especie

Veamos dos ejemplos de salario en especie que podemos encontrar con cierta normalidad: el vehículo y la vivienda, y qué tratamiento tienen en la tributación, ya que se trata de una cesión de uso y su forma de cuantificarlo difiere de otros tipos de salario en especie.

Vehículo

La cuantificación de la retribución en especie de un vehículo en 2020 debe tener en cuenta dos supuestos:

  • Si se entrega el vehículo en propiedad al trabajador, se deberán incluir en la base de cotización el coste de adquisición para el pagador. De cara a la tributación, también se incluirán los impuestos correspondientes que graven la operación.
  • Si se cede el uso, la cantidad a incluir en la base de cotización y de cara a la tributación será el 20% anual del coste de adquisición. En el caso del que vehículo no fuera propiedad del pagador, el porcentaje se aplicará sobre el valor de mercado que correspondiese a uno nuevo.

Vivienda

En el caso de que la nómina cuente con un salario en especie en forma de vivienda, la cuantía que se incluirá en la base de cotización será del 10% del valor catastral de la misma o el 5% si el valor catastral está revisado.

Al límite de los 30% del salario en metálico, en el caso de la vivienda como salario en especie hay que aplicar otro límite específico y es que la valoración resultante de aplicar uno u otro porcentaje del valor catastral no puede superar el 10% de las restantes contraprestaciones del trabajo. Por ejemplo, si nuestro salario es de 30.000 euros, el máximo que se puede imputar como salario en especie de la vivienda en la base de cotización será de 3.000 euros.

Complementos en especie más habituales

Estos son algunos de los salarios en especie más habituales:

  • Transporte de la empresa, siempre y cuando no sea una compensación para el trabajador para poder ir a trabajar.
  • Cheques restaurante, como el en caso anterior, no deben ser una compensación.
  • Participaciones o acciones de la empresa.
  • Coche de empresa para uso privado.
  • Planes de pensiones o seguros médicos a nombre del trabajador, pero pagados por la empresa.
  • Servicio de guardería, tanto dentro de la empresa como una externa con la que tengan firmado un convenio.
  • Préstamos que hace la empresa con un interés inferior al del mercado.
  • Teléfono de empresa para uso privado.
  • Formación no necesariamente relacionada con el puesto de trabajo que se desempeña y siempre que no sean cursos obligatorios, como la formación en prevención de riesgos laborales.

Esperamos que esta guía sobre el salario en especie os haya resultado de utilidad para saber diferenciarlo del salario monetario y para saber qué se puede considera pago en especie y qué no.

otros tipos de salarios

 

Preguntas frecuentes

¿Se tiene en cuenta el salario en especie en el cálculo de la indemnización por despido?

Sí, el salario en especie debe tenerse en cuenta para el cálculo de la indemnización por despido, ya que esta retribución forma parte del salario del trabajador y la jurisprudencia dice que todas las partidas salariales cuentan para la determinación de las cuantías de indemnización.

¿Qué rendimientos del trabajo en especie están exentos de tributar?

Están exentos de tributar los siguientes salarios en especie:

  • Entrega de acciones o participaciones de forma gratuita o por precio inferior al de mercado de la misma empresa o de otra del mismo grupo.
  • Entrega a precios reducidos de productos en los comedores de la empresa y economatos de carácter social.
  • Los bienes destinados a los servicios sociales y culturales del personal de la empresa.
  • Las primas de seguro de accidente laboral o de responsabilidad civil del trabajador.
  • Seguros de enfermedad
  • Servicios de enseñanza.
  • Servicios de transporte público de los empleados entre su domicilio y el centro de trabajo.

¿Qué diferencia el pago en especie y las retribuciones extra salariales?

Lo que diferencia al pago en especie de las retribuciones extra salariales es el carácter compensatorio de las segundas. Es decir, mientras que el pago en especie es una mejora del salario, un añadido, las retribuciones extra salariales son compensaciones de los gastos en los que incurre el trabajador por el hecho de ir a trabajar (por ejemplo, la ropa de trabajo o las dietas son retribuciones extra salariales).