Los autónomos tienen tres formas para calcular el importe que deben pagar a la Agencia Tributaria en concepto de IRPF; la Estimación Directa Normal, la Estimación Directa Simplificada y la Estimación Objetiva, cada uno con sus propios requisitos. En esta entrada vamos a detenernos en el régimen de estimación directa simplificada del IRPF, explicaremos qué es y quiénes pueden acogerse a esta modalidad de tributación.

¿Qué es la Estimación Directa Simplificada?

La Estimación Directa Simplificada es uno de los regímenes del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas físicas) mediante el que los autónomos tributan los rendimientos empresariales que hayan obtenido en cada trimestre del ejercicio.

A través de la Estimación Directa Simplificada los autónomos pueden calcular el IRPF en función de los beneficios obtenidos por su actividad laboral. El beneficio es el resultado de la diferencia entre ingresos y gastos deducibles. Así, cuantos más ingresos tenga el autónomo, más IRPF debe pagar a Hacienda. Pero en caso de pérdidas, estas se pueden compensar fiscalmente porque no tributan. Un autónomo con pérdidas no tendrá que pagar o pagará menos en función de la cantidad de las pérdidas.

Requisitos para tributar en Estimación Directa Simplificada

Solo podrán acogerse al régimen de Estimación Directa Simplificada determinadas actividades económicas cuyo importe neto de cifra de negocios, para el conjunto de actividades desarrolladas por el contribuyente, no supere los 600.000 euros en el año inmediatamente anterior, salvo que este renuncie a su aplicación.

También podrán acogerse aquellas actividades empresariales que no puedan aplicar la modalidad de estimación objetiva (módulos).

Y aquellos empresarios o profesionales que no renuncien a esta modalidad ni ejerzan otras actividades sometidas a estimación directa normal. Cabe mencionar que durante el primer año de actividad de los autónomos se les aplicara esta modalidad, salvo que renuncien a ella para tributar por módulos.

¿Quién puede tributar el IRPF en Estimación Directa Simplificada?

Tal y como hemos señalado en el epígrafe anterior, solo pueden tributar por Estimación Directa Simplificada los empresarios o profesionales cuyo importe neto de cifra de negocios no supere los 600.000 euros al año y que no se hayan acogido a ni a la Estimación Directa Normal al sistema de módulos.

▷ ¿Cómo se calcula el rendimiento de la actividad

Para calcular el rendimiento de la actividad se aplica la normativa que regula el Impuesto sobre Sociedades, pero teniendo en cuenta algunas particularidades.

Así, para calcular el rendimiento de la actividad del negocio hay que restar los gastos deducibles al total de partidas de ingresos computables. Donde los ingresos computables están formados por las facturas de los bienes o servicios, las subvenciones, las indemnizaciones, autoconsumo, etc. Y los gastos deducibles son aquellos que se pagan en la compra de consumo de explotación, servicios externos, capital humano, cotizaciones y seguros sociales, alquileres, impuestos deducibles (IAE, IBI), gastos financieros y amortizaciones, entre otros.

Rendimiento = Ingresos – Gastos

¿Cómo se calcula la cuantía del pago fraccionado?

Aquellos autónomos acogidos al Régimen de Estimación Directa Simplificada deberán realizar el ingreso del IRPF en pagos fraccionados trimestralmente. El importe a pagar cada trimestre será el 20% del rendimiento neto del negocio desde el primer día del año hasta el último del trimestre. Para las actividades agrarias y pesqueras, el pago será del 2% de los ingresos trimestrales menos las retenciones.

A este pago fraccionado se le restan los pagos fraccionados de meses anteriores y retenciones que se hayan soportado en el periodo anual.

En caso de que el resultado del rendimiento del negocio sea negativo o cero, aún existe la obligatoriedad de presentar la declaración a través del modelo 130 de Hacienda. Las presentaciones se harán del 1 al 20 de los meses de abril, julio y octubre y hasta el 31 de enero para el la del cuarto trimestre.

Además, de manera anual deberá presentarse la declaración anual del IRPF a través del modelo D-100, que se presenta entre el 2 de mayo y el 30 de junio del año siguiente en el que se produce la actividad por la que se está tributando.

Nuevas tablas de amortización

Estas son las tablas de amortización simplificada aplicables al régimen de Estimación Directa Simplificada:

Grupo

Elementos patrimoniales

Coeficiente lineal máximo (%)

Período máximo (años)

1

Edificios y otras construcciones

3

68

2

Instalaciones, mobiliario, enseres y resto de inmovilizado material

10

20

3

Maquinaria

12

18

4

Elementos de Transporte

16

14

5

Equipos para tratamiento de la información y sistema y programas informáticos

26

14

6

Útiles y herramientas

30

8

7

Ganado vacuno, porcino, ovino y caprino

16

14

8

Ganado equino y frutales no cítricos

8

25

9

Frutales cítricos y viñedos

4

50

10

Olivar

2

100

Los gastos deducibles

Para considerar un gasto como deducible, Hacienda da los siguientes criterios:

  • Que sean gastos vinculados a la actividad económica realizada por el contribuyente.
  • Que estén convenientemente justificados mediante la correspondiente factura, recibos o facturas simplificadas en las que figuren los datos fiscales correspondientes.
  • Estar registrados contablemente por el autónomo en sus correspondientes libros de gastos e inversiones.

Así, se consideran gastos deducibles con carácter general:

  • Consumos de explotación
  • Sueldos y salarios
  • Seguridad Social a cargo del empresario
  • Otros gastos de personal
  • Arrendamientos y cánones
  • Reparaciones y conservación
  • Servicios de profesionales independientes
  • Otros servicios exteriores
  • Tributos fiscalmente deducibles (IBI, IAE)
  • IVA soportado
  • Gastos financieros
  • Amortizaciones

En cuanto a las particularidades que presentan los gastos deducibles en la Estimación Directa Simplificada del IRPF, la Agencia Tributaria permite la deducción íntegra de las amortizaciones:

  • Las amortizaciones se practican de forma lineal, en función de las tablas de amortización simplificada, especial para esta modalidad.
  • Son aplicables las reglas de amortización acelerada que se establecen para las empresas de reducida dimensión que tributan por el Impuesto sobre Sociedades.
  • Se permite una deducción en concepto de provisiones y gastos difícil justificación. Esta deducción es el 5% del rendimiento neto previo.

Reducción del 20% en los rendimientos netos en Estimación Directa del IRPF ¿Cómo solicitarla?

Desde el 1 de 2013, los autónomos que tributan en el régimen de Estimación Directa Normal o Simplificada del IRPF pueden aplicar una reducción del 20% en el rendimiento neto positivo durante dos periodos impositivos.

Para solicitarlo hay que marcar la casilla 129 del modelo 100 (“Reducción por inicio de una actividad económica) al presentar la declaración de la Renta.

Hay que tener en cuenta que no se podrá aplicar esta reducción cuando el 50% de los ingresos procedan de una misma persona o entidad para la que estuviese trabajando el año anterior al inicio de la actividad el contribuyente. Y que el límite de esta reducción será de 100.000 euros anuales. Además, solo podrán acogerse aquellos autónomos que inicien nueva actividad económica, siempre que el año anterior no hubieran desarrollado otra actividad económica.

¿Qué libros es obligatorio llevar en Estimación Directa Simplificada?

En el régimen de Estimación Directa Simplificada las obligaciones contables son más sencillas, si bien, aunque no tienen por qué seguir las reglas de contabilidad del Código de Comercio, sí que deben observar la llevanza de los siguientes libros:

Empresarios

  • Libro Registro de Ventas e Ingresos
  • Libro Registro de Compras y Gastos
  • Libro Registro de Bienes de Inversión
  • Libros exigidos por el IVA

Profesionales

  • Libro Registro de Ingresos
  • Libro Registro de Gastos
  • Libro Registro de Bienes de Inversión
  • Libro Registro de Provisiones y Suplidos

Estimación directa o módulos ¿Qué es más más beneficioso?

Mientras que en la Estimación Directa Normal o Simplificada la cuota a pagar de IRPF es variable y depende de la facturación y los ingresos reales del negocio, el régimen de módulos (o estimación objetiva) consiste en una cuota fija para la que se tienen en cuenta los ingresos generados por el autónomo al final del periodo fiscal, pero que no tiene en cuenta ni el estado del negocio ni las pérdidas o ganancias.

Así que para responder qué régimen conviene más, dependerá del tipo de negocio y sus características particulares. De manera que los módulos se recomiendan (siempre que se cumplan los requisitos de la normativa) si el rendimiento real del negocio es superior al rendimiento objetivo calculado por el sistema de módulos. Es decir, cuando siendo un negocio pequeño sin trabajadores, se tenga bastante facturación o ingresos.

Para negocios más grandes, con local y trabajadores, se recomienda acogerse a la Estimación Directa porque es más probable que los beneficios estimados superen a los reales, lo que servirá para compensar y pagar menos los períodos con ingresos reducidos.

¿Necesitas ayuda con el régimen de estimación directa o de módulos?

Si no tienes muy claro a qué régimen acogerte, si a la Estimación Directa Normal o Simplificada o al régimen de módulos, o necesitas ayuda para presentar las declaraciones trimestrales y anuales del IRPF, te recomendamos que acudas a la ayuda de un buen asesor fiscal o contrates los servicios de un gestor fiscal, que se encargará de llevar todas las obligaciones tributarias de tu negocio.

Esperamos que esta entrada sobre la Estimación Directa Simplificada haya resuelto vuestras dudas sobre esta modalidad de tributación del IRPF.