Cuando se acude al médico con un problema de salud, lo que se espera recibir es un diagnóstico sobre la dolencia y un tratamiento para curarla. Sin embargo, hay ocasiones en las que el profesional sanitario o el propio centro sanitario no siguen los protocolos médicos adecuados y exigibles (ya sea por acción u omisión, de forma consciente o no), pudiendo provocar como resultado daños físicos y/o morales en el paciente. Es lo que se conoce como mala praxis médica o negligencia médica. Sus consecuencias pueden ir desde lo leve a lo grave, incluso acabar en el fallecimiento del paciente en los casos más extremos.

Ante estas situaciones, y según el despacho de abogados especialistas en negligencias médicas Ramos Mesonero , el paciente o sus familiares deben saber que tienen derecho a reclamar una indemnización por los perjuicios causados. A lo largo de este artículo explicaremos cómo hacerlo.

¿Qué hacer ante una negligencia médica?

Ante el hecho de haber sufrido una negligencia médica, debemos, primero, recopilar toda la documentación médica que nos pueda servir como prueba; historial médico del paciente, el Consentimiento informado que se firmó antes de recibir el tratamiento y cualquier otro documento que pueda resultar relevante.

Y, segundo, contratar un abogado especializado en negligencias médicas y un perito médico, que se ocuparán de evaluar la viabilidad del caso y de elaborar un informe médico pericial de los daños o lesiones causadas por mala praxis respectivamente.

¿Cómo reclamar una indemnización por negligencia médica?

A la hora de reclamar una indemnización por negligencia médica, una vez contamos con abogado y perito médico y les hemos facilitado la documentación médica correspondiente, estos se ocuparán de valorar el caso y las lesiones y determinar cuál es la mejor vía para proceder con la reclamación; desde el intento de un acuerdo amistoso entre las partes, hasta la demanda ante los tribunales de justicia.

Tipos de indemnizaciones médicas

Los tipos de indemnización por negligencia médica son variados, puesto que dependen del daño causado, su alcance y consecuencias, así como de la gravedad de los hechos.

¿Qué daños deben indemnizarse?

Los daños por los que se puede reclamar una indemnización por mala praxis son de dos clases:

  • Personales:
    • Lesiones permanentes producidas en el paciente a causa de la negligencia médica.
    • Incapacidad temporal derivada del error médico.
    • Daño moral, tanto del paciente como de los familiares cercanos, derivado del error médico cometido.
  • Daños materiales:
    • Emergentes: son todos los gastos soportados por el paciente como consecuencia de la negligencia médica sufrida, presentes y futuros (intervenciones quirúrgicas, rehabilitación, transporte, silla de rueda, prótesis, etc.).
    • Lucro cesante: es la pérdida de la situación y capacidad económica del paciente derivada del daño causado por la negligencia médica (por ejemplo, si sufre una incapacidad temporal permanente que le impida trabajar).

Solicitud del historial clínico

Como ya señalamos más arriba, es importante que solicitemos el historial clínico para que el abogado y el perito médico lo valoren, además de adjuntarlo como prueba.

Toda persona tiene derecho a solicitar y obtener su propio historial médico y este debe incluir toda la documentación médica, las pruebas realizadas, los informes, las visitas, el tratamiento administrado, las observaciones del médico, etc.

reclamación indemnización por negligencia médica

Valoración del caso por parte de un perito médico

Si queremos que la reclamación por negligencia médica prospere, es imprescindible contar con un perito médico especializado en el área médica concreta de la que se trate, que valore nuestro caso y elabore un informe sobre las lesiones o daños que hemos sufrido y que estas son consecuencia de mala praxis.

El perito médico determinará en su informe pericial qué errores médicos se han cometido y establecerá la relación causal entre los daños sufridos por el paciente y el tratamiento, acciones o ausencia de las mismas dispensado por el personal sanitario.

Contactos para llegar a un acuerdo amistoso

Antes de recurrir a los tribunales de justicia, nuestro abogado hará una reclamación por negligencia médica enviando un escrito bien a la Consejería de Salud de la Comunidad Autónoma correspondiente (en caso de que haya ocurrido en un centro público) o bien al responsable del centro médico privado en el que nos atendieron, siempre atentos a que no pase el tiempo de prescripción para hacerlo.

En esta reclamación se informará de los hechos, de las lesiones ocasionadas al paciente y su relación directa con una negligencia médica, así como de la posibilidad de llegar a un acuerdo amistoso, pactando la indemnización por los perjuicios causados.

Si no recibimos respuesta a esta reclamación o esta no es satisfactoria, el siguiente paso es acudir a la justicia y presentar una demanda.

Presentación de demanda en caso de no pactar una indemnización

Si el intento de pactar una indemnización de forma amistosa no llega a buen puerto y queremos seguir adelante con el proceso, hemos llegado al momento de presentar una demanda ante la justicia, para lo que existen 3 vías; nuestro abogado, aconsejado por el perito médico, decidirá cuál de ellas es la que más se adecua a nuestro caso.

Si la negligencia médica se produjo en un centro sanitario público, tendremos que reclamar por lo contencioso-administrativo la responsabilidad patrimonial de la administración (es decir, no se va contra el personal médico en concreto). La finalidad de este proceso es lograr la reparación del daño causado mediante una indemnización económica.

Los plazos para acudir a la vía contencioso-administrativa son de un año tanto en caso de fallecimiento como en caso de secuelas.

En caso de que la negligencia médica se hubiese producido en un centro de atención sanitaria privado, demandaremos al centro por responsabilidad civil, es decir, que tendremos que acudir a la jurisdicción civil. El fin, como en el ámbito público, es conseguir la reparación del daño causado a través de una indemnización económica.

Los plazos de prescripción para la vía civil son de un año para el fallecimiento y entre 1 y 5 años en los casos de secuelas.

Finalmente, podemos recurrir a la vía penal si aparte de la indemnización económica, queremos que se imponga una pena a los responsables de la negligencia médica, que puede ir desde una multa hasta una pena de 4 años de prisión y la posible inhabilitación profesional de hasta 6 años, en función de la gravedad de los daños causados. A esta vía podremos recurrir tanto si el centro es privado como público.

Los plazos de prescripción para recurrir a la vía penal dependen del tipo de delito; hasta 5 años para el delito de lesiones por imprudencial profesional grave u homicidio por imprudencia profesional, y año para el delito de lesiones por imprudencia profesional menos grave.

En todos los casos, el abogado será quien se ocupe de elaborar y presentar el escrito de demanda ante el organismo judicial competente y seguir todo el proceso.

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