¿En qué consiste el whistleblowing o los canales de denuncias internos? Este término, aunque es relativamente nuevo, va a ser muy importante de cara al futuro con la implantación de la nueva Directiva Whitleblowing. A continuación te aclaramos todas las dudas sobre esta normativa y respecto a este concepto en general.

¿Qué es el whistleblowing?

El término whistleblowing se refiere a la denuncia interna que realiza un trabajador por la comisión de algún tipo de delito o incumplimiento normativo realizado por otro miembro de la empresa.

Dicho de otra manera, el whistle-blowing funciona como una herramienta para la prevención de delitos y garantizar las buenas prácticas dentro de las empresas. Para ello, es necesaria la creación de canales de denuncia internos efectivos.

Estos canales de denuncia internos deben ser accesibles para todos los miembros de una organización, para que el whistleblower no se encuentre obstáculos a la hora de denunciar las malas prácticas dentro de la organización.

Origen y significado del término

La traducción de whistleblowing sería algo así como “soplando un silbato”. Es una palabra que proviene de la unión de los términos “whistle” (silbato) y “blow” (soplar). Se empezó a utilizar en Inglaterra, donde los policías hacían sonar sus silbatos como método de alerta para avisar cuando se estaba cometiendo algún delito.

En la actualidad se suelen unir los términos whistleblowing y compliance, de hecho la creación de canales de denuncia internos es básica para diseñar políticas de compliance efectivas que garanticen el cumplimiento normativo en la empresa.

Normativa. La Directiva Whistleblower

El whistleblowing en España apenas aparece reflejado en legislación alguna. Tan solo el Código Penal hace referencia en su artículo 31 bis a la obligación de informar a las autoridades competentes ante posibles delitos, o de establecer los canales de prevención adecuados en la empresa.

Sin embargo, con la entrada en vigor de la Directiva (UE) 2019/1937 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2019, o relativa a la protección de las personas que informen sobre infracciones del Derecho de la Unión, o Directiva Whistleblowing, la creación de estos canales de denuncia internos será obligatoria.

Es más, la Directiva Whistleblowing otorga de plazo hasta el 17 de diciembre de 2021 para que todos los países de la Unión Europea adapten sus normativas nacionales al marco planteado por esta directiva. En el caso de España, supondrá la modificación y adición de artículos en el Código Penal, y probablemente también en la normativa de protección de datos (LOPDGDD).

¿Qué empresas están obligadas a cumplir esta normativa?

La Directiva europea sobre whistleblowing especifica que la creación de un canal de denuncias interno será obligatorio para todas las entidades, tanto públicas como privadas, que cuenten con un mínimo de 50 trabajadores.

¿Quiénes podrán ejercer como denunciantes?

En principio, los canales para denuncias internas han de estar disponibles para todos los miembros de la organización. En el caso de que la empresa no facilite estos canales, el denunciante podrá denunciar las irregularidades de forma externa, esto es, a las autoridades pertinentes, sin perjuicio de las sanciones que podría acarrear a la empresa no disponer de los medios adecuados para que las denuncias se hagan internamente.

¿Con qué garantías cuenta el denunciante?

Una de las máximas de la Directiva Whistleblowing es garantizar la protección de los denunciantes. Así, el artículo 23 señala la necesidad de establecer sanciones para quienes impidan o interfieran en la presentación de estas denuncias,

También se prevén sanciones para aquellos que tomen algún tipo de represalia contra los denunciantes, o que no cumplan con el deber de confidencialidad respecto a la identidad del denunciante.

Objetivos del whistleblowing

El objetivo principal del whistleblowing es prevenir los delitos en el seno de las empresas. En ciertas ocasiones, estos delitos no se cometen por mala fe, sino por desconocimiento. Entre los más comunes están los fraudes, el blanqueo de capitales, el incumplimiento de la ley de protección de datos, los delitos contra la propiedad industrial, la corrupción, la competencia desleal, los delitos fiscales contra la Agencia Tributaria, y un largo etcétera.

Como meta de fondo, la política whistleblowing también busca formar y concienciar a los trabajadores sobre la necesidad de ser responsables en cuanto al cumplimiento de la normativa, y crear una ética empresarial basada en la integridad y la transparencia.

Canales de denuncia anónimos y no anónimos

Las empresas son quienes tienen la última palabra en cuanto a la tramitación de las denuncias. Sea cual sea su decisión, están obligadas a garantizar el anonimato del denunciante. Nadie podrá conocer la identidad del denunciante, salvo la persona o personas encargadas de tramitar las denuncias.

Solo existe una excepción al deber de confidencialidad respecto a la identidad del denunciante, y es si los datos han sido solicitados por una autoridad competente para ser empleados en un procedimiento judicial.

¿Cómo se pueden gestionar las denuncias internas?

Existen diversos métodos para la gestión de denuncias internas:

  • Digitales, como por ejemplo aplicaciones web o para dispositivos móviles.
  • Por teléfono.
  • Correo electrónico.
  • Formularios en papel.

También está la posibilidad de que las denuncias se formulen cara a cara. Sin embargo, esta opción presenta algunos inconvenientes respecto a las demás, como la preservación del anonimato, y requiere que exista un mayor grado de confianza entre el denunciante y el encargado de tramitar la denuncia.

¿Por qué es importante contar con canales de denuncia internos eficaces?

El primer y evidente motivo es que resultan imprescindibles para garantizar el cumplimiento normativo de la empresa y evitar comportamientos ilícitos o delictivos en su seno.

Pero además, con la entrada en vigor de la Directiva Whistleblowing en 2021, serán obligatorios para todas las empresas con más de 50 trabajadores. Por tanto no solo son importantes para evitar sanciones por la comisión de delitos, sino también de aquellas derivadas del incumplimiento de la normativa.

Por otro lado, los canales de denuncia internos contribuyen a mejorar la imagen y reputación de la empresa de cara a clientes, socios, inversores o incluso frente a las administraciones públicas y autoridades.

Otra ventaja de aplicar el whistleblowing en la empresa es que facilita la operativa interna y permite que las empresas se centren en lo más importante: desarrollar su actividad y enfocarse a la consecución de sus objetivos.

Por último, gracias a la implantación de canales internos de denuncia se promueve la concienciación de los miembros de la empresa y se disuade sobre este tipo de comportamientos, incidiendo positivamente en la ética empresarial y en la prevención de delitos de cara al futuro.

Consejos para implantar el whistleblowing en tu empresa

Para terminar te dejamos algunos consejos para adaptarte a la normativa de whistleblowing 2021 en tu empresa:

  • Lee bien la directiva europea sobre whistleblowing e infórmate sobre su aplicación en España.
  • Crea canales de denuncia internos que sean fáciles de usar y accesibles para toda la plantilla.
  • Informa (y forma) a los trabajadores sobre los mecanismos a usar para realizar las denuncias.
  • Garantiza que todas las denuncias se realicen desde el anonimato, asegurando la confidencialidad de la identidad del trabajador.
  • Evalúa cada una de las reclamaciones de forma objetiva, con la finalidad de determinar con claridad si se trata de irregularidades manifiestas.
  • Evita tomar represalias contra los denunciantes, ya que pervierte el funcionamiento de los canales de denuncias y además está prohibido por la Directiva Whistleblowing.
  • Revisa el funcionamiento del canal de denuncias de forma periódica para comprobar que resulta efectivo.
  • Establece un régimen sancionar justo y adecuado.

Y recuerda, no olvides que todo lo que hemos hablado será obligatorio para las empresas con más de 50 trabajadores. Puede que hasta ahora nunca lo hayas oído, pero a partir de ahora seguramente escucharás el término “whistleblowing” por todas partes.